Archivo de categoría Discurso en fotografía

PorSamuel

Mantenerse o cambiar: momento de decisión en la carrera fotográfica

Hay gente que dice que cambia de estilo porque si no lo hace, entrará en la monotonía. Otros, en cambio, prefieren conservar su estilo porque solo de esta manera lograrán mantener un esquema constante de calidad. En la fotografía, esto funciona igual. Los fotógrafos, a lo largo de su carrera, van decidiendo si mantener sus estilos o cambiar, poco a poco, y de forma gradual. Existen muchos motivos que llevan a entender esto, y parte de escoger si mantenerse o cambiar tiene que ver con que si es posible tener siempre el mismo discurso fotográfico.

Lo principal son los cambios graduales

Es cierto que hay fotógrafos que tienen revoluciones en su composición artística y cambian totalmente de temática. Sin embargo, la mayoría de ellos lo que suele tener son cambios graduales a lo largo de toda su carrera, que poco a poco, se van adaptando a los tiempos y van presentando nuevas inquietudes.

Por ejemplo: el fotógrafo franco-brasileño Sebastiao Salgado siempre ha hecho fotografía hiperrealista y su estilo se ha ido amoldando a lo largo del tiempo, pues varía entre las fotografías de rostros de personas con las de multitudes.

Sin embargo, Salgado ha ido cambiando su estilo de forma gradual, sin perder su discurso. Aunque siempre había fotografiado en blanco y negro, recientemente ha comenzado a usar el color. También siempre su enfoque había sido el hombre y sus dramas, pero en las últimas décadas desarrolló un interés por la naturaleza y manteniendo su mismo estilo, comenzó a fotografiar animales salvajes a color.

Generalmente, el hecho de tener una carrera fotográfica constante permite que estos cambios vayan fluctuando con el tiempo, de forma sostenida. Todo eso genera efectos positivos.

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Elegir un tema: inspiración del fotógrafo

No se trata de cerrarse, ni tampoco de encasillarse. Pero un fotógrafo sabe que al menos para un proyecto en específico, necesita centrarse en un tema. Esta concepción ha ido cambiando de forma determinante a lo largo de los años, porque el mundo de las cámaras analógicas limitaba de forma concreta las fotos al número de tomas que había en el rollo. La digitalización ha cambiado eso.

Hoy, dispersarse de un tema es mucho más posible que antes. En el móvil, en las cámaras o en cualquier equipo, es posible poder tomar miles de fotos, de todo tipo de temáticas. Es por eso que escoger sobre qué se fotografiará es algo sumamente interesante que no debe dejarse de lado.

Todo nace de la inspiración

Todas las personas que hacen arte tienen inspiración en diversos temas. Es por eso que el fotógrafo debe partir de ahí antes de empezar a componer o buscar sus piezas. Por ejemplo: si un fotógrafo tiene inquietud por los paisajes, por la pobreza, por los paseos cotidianos, por los sistemas de transporte, etcétera, entonces a partir de ahí puede componer un proyecto fotográfico del que se pueda obtener, después, un producto profesional bien pensado y meditado.

Parte de un proceso

El proceso de selección de un tema para las fotografías nace, en efecto, de la inquietud personal, pero va más allá, porque una vez definido de qué se quiere hablar, hay que comenzar a separar la paja del trigo. Este proceso de selección puede recibir asesoría de otros fotógrafos o expertos, que más allá de ver el arte, podrán analizar la viabilidad del proyecto y, además, garantizar que las intenciones del autor se puedan comprender.

Este proceso puede tener varias fases. Para comenzar, se hace una preselección sobre los posibles temas, de los que suele quedar uno. A partir de ahí, es imperativo definir cómo se compondrá el proyecto fotográfico, qué técnica se usará y con qué medio aspira a ser presentado. Aunque parezca metódico, todo eso es parte indispensable de la inspiración del fotógrafo, pues será con eso que se podrá entender cómo presentar el proyecto y de qué manera.

Finalmente, hay que contrastar. Es importante ver otros proyectos fotográficos similares y su discurso, para poder manejarlos en la perspectiva que merecen y hacer un contenido diferenciado.

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El discurso de un fotógrafo: ¿cómo se compone?

La fotografía no se compone solamente de una serie de fotos que se vean bien. Detrás de ese verse bien hay un millón de cuestiones que pueden determinar la impronta del fotógrafo. Para muchos, eso se llama discurso, pero ese es un término bastante abstracto que muchos no comprenden en toda su dimensión.

En verdad, al igual que en muchas artes, la fotografía depende de quien la produce. No se trata solo de un negocio de carácter productivo, sino que el fotógrafo habla a través de su arte. En sus fotos se puede ver qué es lo que el fotógrafo captó o compuso y así, poder comprender cómo él habla a través de sus creaciones, lo que crea un discurso visual que perdura.

¿Qué partes tiene el discurso de un fotógrafo?

El discurso de un fotógrafo nace desde la misma concepción de la fotografía. Por ejemplo: los fotógrafos de la naturaleza, animales y plantas pueden pasar días solo esperando capturar una instantánea de algo que va a suceder, pero no se sabe cuándo. En cambio, hay otros fotógrafos que solo tienen la suerte del momento, disparan y consiguen la instantánea de sus vidas.

El esperar pacientemente o ser sorprendido es algo que se ve en la foto y que habla del discurso del fotógrafo. Pero hay más allá. La propia composición de la foto muestra ese discurso. Se puede ver si la foto está en movimiento, si es reposada, si fue capturada sin mayor concepción previa o si es algo que se estuvo buscando.

¿Cómo analizar el discurso de un fotógrafo en una foto?

De la misma forma que en las pinturas es posible distinguir pintores solo viendo y analizando las obras, lo mismo sucede con las fotografías. Generalmente -e incluso sucede con fotoperiodistas-, los fotógrafos suelen tener una línea discursiva que puede ser una temática. No todos tratan los mismos temas, por lo que siempre es muy importante empezar por entender qué tema aborda el fotógrafo y por qué.

A partir de ahí, puede comenzar un análisis de intenciones. Una vez se entiende de qué es lo que habla el fotógrafo y a qué tendencia pertenece, entonces será posible tratar de comprender qué buscaba el fotógrafo con sus productos. Esta intencionalidad es muy variable y está determinada por el entorno y el contexto en el que la fotografía fue tomada y también si pertenece a una serie o es una fotografía individual.

Finalmente, siempre será importante tratar de entender qué piensa la gente a raíz de esa foto. Como en cualquier arte, todo se trata de sensaciones, y si los espectadores de una fotografía ven y sienten determinadas cosas, entonces es posible que el discurso de un autor genere esos sentimientos.

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Fotografía de desnudos, qué tener en cuenta

Hay tantos tipos de cuerpos como personas existen. Claro, algunos se parecen más que otros, pero cada uno es único en forma, estructura, tamaño, color, expresión y hasta fondo. Como tal, un fotógrafo que se ocupe de fotografiar cuerpos desnudos debe ser consciente de esto y tener la capacidad de retratar el cuerpo en todo su esplendor.

Cada expresión de género tiene su propia, valga la redundancia, expresión corporal. El fotógrafo debe trabajar con la luz, el encuadre, el plano, la composición y la textura para dar a conocer su relato. Debe existir una intención previa. ¿Qué se desea retratar, la vida del cuerpo o lo que se expresa a través de este?

El cuerpo masculino puede ser vigoroso en estructura, pero rígido y estanco. Su fortaleza física debe ser el fin de la imagen. Sin embargo, puede mostrar su edad, el paso de los años y su actual estado. Los contrastes fuertes ayudan a este propósito.

El cuerpo femenino, ya sea natural o con implantes anatómicos, muestra su fortaleza interior y su gracia mediante el acto fotográfico. La perspectiva y encuadre son fundamentales en la fotografía del cuerpo femenino, cualquiera sea su estado.

Así como hay cuerpos naturales, también existen cuerpos intervenidos, ya sea por alguna condición médica o estética.

Fotografiar cuerpos con implantes anatomicos no es sencillo y toma bastante tiempo. En primer lugar, el fotógrafo debe estudiar el cuerpo femenino y ver cuáles son sus potencialidades y cuáles sus lados débiles, para que tenga claro qué resaltar y que ocultar, si esta es la intención.

Un objetivo a cumplir es que los implantes anatómicos para mamoplastia se vean reales, sin importar su tamaño o naturaleza. Lograr esto es muy complicado, ya que la piel no es la misma, pues suele estar estirada y la sensación de peso y caída tampoco es la misma.

Para lograrlo, el fotógrafo debe trabajar con el contraste de luces y sombras, con la configuración de la imagen y la perspectiva. No es lo mismo mostrar implantes desde arriba que desde abajo, o con una luz brillante que con una opaca.

Además, la fotografía de desnudo siempre puede sugerir contextos y no es necesario que muestre explícitamente. Si la idea es hacer una fotografía erótica, entonces pueden cubrirse los implantes anatómicos a medias y mostrar lo justo y necesario.

PorSamuel

Fotografía de desnudos, qué tener en cuenta

Hay tantos tipos de cuerpos como personas existen. Claro, algunos se parecen más que otros, pero cada uno es único en forma, estructura, tamaño, color, expresión y hasta fondo. Como tal, un fotógrafo que se ocupe de fotografiar cuerpos desnudos debe ser consciente de esto y tener la capacidad de retratar el cuerpo en todo su esplendor.

Cada expresión de género tiene su propia, valga la redundancia, expresión corporal. El fotógrafo debe trabajar con la luz, el encuadre, el plano, la composición y la textura para dar a conocer su relato. Debe existir una intención previa. ¿Qué se desea retratar, la vida del cuerpo o lo que se expresa a través de este?

El cuerpo masculino puede ser vigoroso en estructura, pero rígido y estanco. Su fortaleza física debe ser el fin de la imagen. Sin embargo, puede mostrar su edad, el paso de los años y su actual estado. Los contrastes fuertes ayudan a este propósito.

El cuerpo femenino, ya sea natural o con implantes anatómicos, muestra su fortaleza interior y su gracia mediante el acto fotográfico. La perspectiva y encuadre son fundamentales en la fotografía del cuerpo femenino, cualquiera sea su estado.

Así como hay cuerpos naturales, también existen cuerpos intervenidos, ya sea por alguna condición médica o estética.

Fotografiar cuerpos con implantes anatomicos no es sencillo y toma bastante tiempo. En primer lugar, el fotógrafo debe estudiar el cuerpo femenino y ver cuáles son sus potencialidades y cuáles sus lados débiles, para que tenga claro qué resaltar y que ocultar, si esta es la intención.

Un objetivo a cumplir es que los implantes anatómicos para mamoplastia se vean reales, sin importar su tamaño o naturaleza. Lograr esto es muy complicado, ya que la piel no es la misma, pues suele estar estirada y la sensación de peso y caída tampoco es la misma.

Para lograrlo, el fotógrafo debe trabajar con el contraste de luces y sombras, con la configuración de la imagen y la perspectiva. No es lo mismo mostrar implantes desde arriba que desde abajo, o con una luz brillante que con una opaca.

Además, la fotografía de desnudo siempre puede sugerir contextos y no es necesario que muestre explícitamente. Si la idea es hacer una fotografía erótica, entonces pueden cubrirse los implantes anatómicos a medias y mostrar lo justo y necesario.